LA FUENTE DEL GATO (Hotel Rural Vegetariano, Madrid)

Hace tiempo que le sigo la pista a Ana Moreno, una naturópata, que es además escritora, cocinera y creadora de uno de las primeras webs en España dedicadas al mundo vegetariano: 
Ella envía unos boletines mensuales bien majos, muy instructivos y además gratuítos donde hace ya un tiempo contaba que había abierto un hotel rural en un pueblito a las afueras de Madrid. Un hotel rural... vegetariano!
Hotel Rural LA FUENTE DEL GATO

Aunque últimamente no ando muy bien de pasta vi que allí, después de Navidad, se había planteado un fin de semana de desintoxicación, para depurar un poco después de tanta comilona navideña, y yo aunque no he cometido muchos excesos decididí que no me vendría mal un poco de ayunoterapia
Fin de semana depurativo a base de ayuno y cocina crudivegana
Me lo tomé como un regalo de reyes, para mi y para mi cuerpecillo al que últimamente no trato muy bien. Llegué en bus, y el pueblo es como un Belén, con casitas blancas trepando las laderas de una montaña, y a los pies... un riachuelo. No fue complicado encontrar el hotel, pese a mi fatal sentido de la orientación y el gps zurdo de mi móvil. 
Tocas al timbre y sale la propia Ana a recibirte.
Pues nada, que el hotel muy bien y la habitación también.
En la habitación, donde todo está hecho con conciencia ecológica y muy buen gusto, el minibar está repleto de cosas biológicas/ecológicas. También hay una ketel eléctrica para que te hagas infusiones en la intimidad. Muy agradable.
*   *   *
Pues el fin de semana depurativo con ayunoterapia empezaba el viernes con una cena crudivegana y acababa el domingo con un desayuno también crudivegano.  La cena del viernes, la cual rascamos hasta la última miga ante la perspectiva de no comer nada durante todo el día siguiente, consistía en lo que sigue:
Una crema de aguacate con limón, con daditos de calabaza, semillas de sésamo y cebollino. Estaba riquísima, pero es que a mi me encanta el aguacate, o sea que ya con esto me había conquistado.
De segundo unos fideos hechos de calabacín (no CON calabacín, si no DE calabacín, cortados en forma de fideíllo directamente del calabacín!), con una pasta que simulaba el aspecto, textura y casi el sabor del queso ricotta, pero a base de piñones. Y con una salsa de perejil, ajos y aceite de oliva y daditos de tomate y pimiento rojo. Bu-e-ní-si-mo.
De postre unos brownies de pistachos, dátiles y chocolate blanco
Ñam Ñam. 
¡Sin lácteos, ni huevo, ni harina! Preparado en crudo y vegano 100%.
El sábado ya empezamos la ayunoterapia própiamente dicha. 
Durante todo el día no "comimos" nada, tan sólo "bebimos". Menú a base de mucha agua, muchas infusiones, y a horas determinadas unos calditos de verduras y miso y unos zumos de frutas y verduras. La verdad que parece duro, pero no lo es tanto si te mantienes algo distraída y ocupada. Piensa que hay días que por curro o lo que sea te pasas sin comer hasta la noche, ¡y ni te has acordado en todo el día!
Pero bueno, llegó el domingo y con él... ¡el desayuno! ¡Viva! 
Poca cosa, no había mucha cantidad no vaya a ser que te de un yuyu después de haber estado todo el sábado bajo mínimos. Hay que adaptar el cuerpo y la mente, y la primera comida del día debe ser muy saludable... pero también escasa! Hay que seguir con la depuración.
 Un poquito de kiwi. Vitamina, fibra, frescor...
Unos pimientos rellenos de un paté de sésamo y zanahoria, con una salsita verde de no recuerdo qué.  Estaban un poco amargos, pero está todo pensado porque los alimentos amargos son buenos para  el hígado y hacen que genere glucosa. Y mi hígado el sábado perdió un poco de glucosa con el ayuno, así que eso. ¡Todo cuadra!
También unas endibias (amargas) rellenas con la "falsa" ricotta, aceite, pimentón y pipas de calabaza. ¡Qué ricas! Me hubiera comido el plato entero, pero no era plan... ¡moderación!
Lo dulce y realmente espectacular vino con una especie de pastel semihelado de fresas. No estaba bueno, estaba delicioso. La parte marrón no recuerdo de qué era, pero sí que llevaba aceite de coco.
Y bueno, aquí la cocinera y anfitriona feliz en su cocina, rodeada de fruta y verdura ecológica y de temporada.

CONCLUSIÓN: Realmente tenía ganas de ir a La Fuente del Gato desde hacía mucho, y tras las navidades me di el capricho. Nunca había pensado en hacer la terapia del ayuno, pero que te den las pautas y todo ya como un poco "hecho" ayuda bastante. No fué difícil. Me gustaría mucho volver, esta vez en plan "normal", sin lo de ayuno y con mi novio, que el hotel es muy lindo, super acogedor y sobre todo muuuuy tranquilo. 
A parte del entorno es también la cocina crudivegana de Ana Moreno lo que hace super atractiva La Fuente del Gato. Es uno de los pocos sitios de Madrid donde la cocina es específicamente crudivegana, y está todo buenísimo. La comida conserva todo su sabor, todas las vitaminas y además sabes que son productos ecológicos. No es nada aburrida, es más, yo diría que es bastante creativa y te sorprende que se puedan hacer tantas cosas (sobre todo pasteles y postres) elaborando los platos en crudo.  
No os asusteis con el menú que os he enseñado ya que para pasar un fin de semana sin terapia de ayuno el brunch es más suculento y variado, y además lo podeis disfrutar aunque no esteis alojados en el hotel (previa reserva) por 12 €.
Y bueno, si como yo sois unos frikis de los gatos ya flipais, porque en la casa hay dos gatitos, Ariel y Kitty, que andan por allí dormitando y dando amor. Bien majos.
Así que sí, merece mucho la pena.

LA FUENTE DEL GATO está en Olmeda de las Fuentes (Alcalá, Madrid)

3 comentarios:

  1. Oh que buena pinta tiene todo, no?? Me gustaría algún día poder darme el lujo.

    ResponderSuprimir
  2. Todo con muy buena pinta, aunque a mi lo del ayuno no me va. ¡Me hubiera zampado a los dos gatitis!

    ResponderSuprimir
  3. Buena opción para desintoxicarse!

    ResponderSuprimir